Su Santidad el XIV Dalai Lama

Guía e Inspiración de la FPMT
Dalai es un término mongol que significa océano y Lama un nombre tibetano equivalente al término hindú guru que designa al maestro espiritual. Los dos juntos son traducidos libremente como Océano de Sabiduría y para los tibetanos Dalai Lama es ante todo el título de la figura más importante del mundo budista, la encarnación de Avalokiteshvara, el Buda de la Compasión, patrón y protector de Tíbet. Jefe del gobierno y líder espiritual del pueblo tibetano.
Su Santidad el Dalai Lama nació el 6 de julio de 1935 en el seno de una familia campesina del poblado de Taktse, en la región de Amdo, al noroeste del Tíbet.
Recibió el nombre de Lhamo Dhondup y a los dos años de edad fue reconocido, de acuerdo con la tradición tibetana, como la reencarnación de su predecesor, el XIII Dalai Lama. A los cuatro años y medio fue entronizado en Lhasa, capital de Tíbet, para asumir más tarde la dirección temporal y espiritual de su pueblo.
Empezó su educación a los 6 años de edad, recibiendo una formación del más alto nivel para ejercer tanto sus funciones religiosas como las de Jefe de Gobierno del pueblo tibetano.
A los 24 años, superó los exámenes preliminares en cada una de las tres Universidades Monacales: Drepung, Sera y Ganden, en las afueras de Lhasa, la capital tibetana. El examen final tuvo lugar en el Templo Jokhang, Lhasa, durante el Monlam Chenmo o el Gran Festival de Oración, que se realiza el primer mes de cada año, según el calendario tibetano. Por la mañana fue examinado por 30 eruditos en lógica; por la tarde debatió con 15 expertos sobre la Vía Media, y al final de la tarde, 35 entendidos pusieron a prueba su conocimiento sobre el canon de la disciplina monástica y el estudio de la metafísica. Su Santidad aprobó el examen con honores, y éste fue realizado ante la presencia de 20.000 estudiantes monásticos. Terminó el grado de Geshe Lharampa (Doctorado en Filosofía Budista) en 1949. Además de los temas budistas, estudió inglés, ciencias, geografía y matemáticas.
Cuando China invadió Tíbet en 1949, el pueblo tibetano reclamó al el Dalai Lama que asumiera plenos poderes, aún siendo un adolescente. En 1954 él viajó a Beijing para negociar un acuerdo de Paz con Mao Tse-Dong y otros líderes chinos, entre ellos Chou En-Lai y Deng Xiaoping. A pesar de sus esfuerzos por mantener un diálogo abierto, pronto comprendió que era una tarea prácticamente imposible.
En 1956, en ocasión de las celebraciones del 2.500 Parinirvana de Buda, el Dalai Lama emprendió un viaje a India. Muchos de sus consejeros le recomendaron que se quedara en India y no volviera al Tíbet. Pero el Dalai Lama decidió volver a Lhasa para seguir con su esfuerzo de alcanzar una coexistencia pacífica con la ocupación china.
La política despiadada de China en el Este del Tíbet frustró sus esfuerzos para conseguir una resolución pacífica del conflicto. El gobierno chino le tendió una emboscada y, de forma sangrienta, el 10 de marzo de 1959, acabó con el levantamiento del pueblo tibetano que rodeaba el palacio de verano, el Norbulingka, para proteger la vida de Su Santidad. Perdieron la vida unos 90 mil tibetanos. Aunque el Dalai Lama se resistía a marchar, ante el inminente ataque del ejército chino y para evitar una masacre, huyó a India en 1959, seguido por aproximadamente 100 mil tibetanos.
Actualmente hay más de 120 mil refugiados en India, Nepal, Bután y Occidente.
Desde 1960 Su Santidad el XIV Dalai Lama vive en Dharamsala, al norte de India, donde el Gobierno Tibetano tiene su sede y donde están organizadas las instituciones legales democráticas de la comunidad tibetana en el exilio. Durante sus primeros años en el exilio, Su Santidad apela a las Naciones Unidas para encontrar una solución a la cuestión tibetana. En los años 1959, 1961 y 1965 la ONU adoptó resoluciones en las que se pide a China que respete los Derechos Humanos de los tibetanos y su derecho a la autodeterminación.
En lo que respecta a la política interna, Su Santidad el Dalai Lama y el Gobierno Tibetano en el exilio están empeñados en preservar al pueblo tibetano y su cultura. Para ello, el Gobierno presta asistencia a los refugiados, promueve el desarrollo económico y difunde un sistema de enseñanza desde el colegio a la Universidad. Además, cabe destacar que ya se han reorganizado más de 200 monasterios en el exilio.
En 1963 Su Santidad presentó un proyecto para constituir un futuro Tibet libre. Desde entonces el Dalai Lama se ha mostrado un ferviente defensor de la democratización de la sociedad tibetana. Más allá de sus esfuerzos en pro de la Comunidad Tibetana en el exilio, Su Santidad apuesta incansablemente por una solución no violenta al problema tibetano.
En 1987, Su Santidad el Dalai Lama propuso a China el Plan de los Cinco puntos, presentándolo como un primer paso en dirección a la clarificación del futuro estado de Tibet. En junio siguiente explicó ese mismo plan en Estrasburgo. Con esta iniciativa, el Dalai Lama pedía una genuina autonomía para el Tibet, dentro de la República Popular China.
Además, el Dalai Lama pidió a China que declarase Tibet una zona de paz, que no se prosiguiera con el establecimiento masivo de chinos constatado hasta entonces, que los derechos humanos fuesen respetados y que se prohibiera el almacenamiento de armas o deshechos nucleares en territorio tibetano. Este Plan de Paz pide también serias negociaciones sobre el futuro del Tibet.
Sin embargo, el 2 de septiembre de 1991 (Día de la democracia en Tibet), el Gobierno Tibetano en el exilio comunico públicamente que la propuesta de Estramburgo se declaraba no valida, debido a la actitud cerrada y negativa del actual liderazgo chino.
Desde 1967 y a lo largo de sus viajes por más de 52 países, Su Santidad ha mantenido encuentros con Jefes de Estado y otros líderes políticos, religiosos, frente a los que defiende una solución pacífica no sólo en la cuestión del Tibet, sino también en otros conflictos internacionales, de derechos humanos y en problemas ecológicos.
En 1989 el líder tibetano es galardonado con el Premio Nobel de la Paz en homenaje a su lucha pacifica. La declaración del Comité del Nobel afirma: “EL Dalai Lama basa el desarrollo de su filosofia de la Paz en un gran respeto por todos los seres sensibles y en la idea de responsabilidad universal que abarca no sólo a la humanidad como un todo, sino también la naturaleza.”
Su Santidad el Dalai Lama, según sus propias palabras, persigue tres objetivos en la vida: promover valores humanos universales como la compasión y la tolerancia, en particular entre la gente que no profesa ninguna religión; motivar una relación armoniosa entre todas las religiones; y, como líder tibetano, favorecer una solución no violenta al problema del Tibet.
En ese sentido, y por iniciativa de Su Santidad, se han ido creando gradualmente instituciones democráticas, como el Parlamento en el exilio. En julio de 2001, ordenó que se redujeran sus poderes y los tibetanos en el exilio eligieron a su primer ministro, el Profesor Samdhong Rimpoche.
Aunque no desea asumir la dirección política de su país, todavía supervisa el trabajo desarrollado por su gabinete. El más eminente representante de los tibetanos continúa impartiendo enseñanzas de budismo.
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