Síndrome premenstrual

El síndrome premenstrual (SPM) se presenta en la fase lútea y se caracteriza por presentar diferentes síntomas, como la irritabilidad, la ansiedad y la tristeza, durante los siete y diez días previos a la menstruación. El diagnóstico clínico suele depender de los síntomas que haya experimentado la paciente. La dieta, la medicación y la terapia se utilizan como tratamientos sintomáticos.

El síndrome premenstrual afecta entre el 20% y el 50% de las mujeres en edad reproductiva; el trastorno disfórico premenstrual, una variante grave de la enfermedad, afecta al 5% de estas mujeres.


Etiología del síndrome premenstrual

Algunas posibles causas o elementos contribuyentes al síndrome premenstrual son:

  • Influencias endocrinas.
  • Propensión hereditaria.
  • Niveles bajos de magnesio y calcio.
  • El exceso de aldosterona o ADH, así como de estrógenos y progesterona, puede producir temporalmente retención de líquidos.

Signos y síntomas del síndrome premenstrual

Los síntomas del síndrome premenstrual varían en tipo e intensidad de una mujer a otra y de un ciclo a otro. El estrés o la perimenopausia pueden empeorar los síntomas. Los síntomas de la perimenopausia en las mujeres pueden durar hasta después de la menstruación.

La irritabilidad, la ansiedad, el insomnio, los problemas de concentración, la melancolía y el agotamiento agudo son los síntomas más frecuentes. El edema, el aumento temporal de peso, el dolor en los senos y la hinchazón son resultados de la retención de líquidos. Pueden aparecer molestias en la espalda, así como presión o pesadez pélvica. Al comienzo de la menstruación, algunas mujeres, especialmente las jóvenes, tienen dismenorrea.

Los dolores de cabeza, el vértigo, el estreñimiento, las náuseas, los vómitos y los cambios en el apetito son otros síntomas inespecíficos. También pueden aparecer neurodermatitis y acné.